5 jun

Claves para la cocina de aprovechamiento

Tirar la comida es casi un pecado, por eso nos gusta apostar por la cocina de aprovechamiento como una forma de ahorrar dinero y reducir tiempos en la cocina sin tirar nada. Si quieres apostar por esta cocina, te recomendamos que te hagas con recipientes que cierren bien aptos para congelar o bolsas de congelación, para conservar todo aquello que no vas a consumir de inmediato. Aquí van algunas ideas:

1. Las sobras de la ensalada

Si haces una gran bol de ensalada y te sobra un poco, no lo tires. Guárdalo en la nevera y al día siguiente con unas obleas de arroz puedes meter dentro esa ensalada y preparar unos rollitos frescos al estilo vietnamita.

2. Las sobras del pisto

Si has hecho pisto y te ha sobrado, tienes mucha salida ya que puedes hacer lasaña de verduras, empanadillas, pizzas, tostas de hummus con pisto… muchas posibilidades.  Esta receta puedes utilizarla en muchísimos platos. Utiliza el pisto a discreción. Guarda lo que te sobre. Al fin y al cabo son hortalizas ya hechas que usamos en un montón de platos.

3. Curry

Has hecho un curry y te ha sobrado alguna verdura y caldo, consérvalo. Puedes usarlo como base para una crema de verduras, paté vegetal o para aliñar una ensalada. Si tienes poco caldo, añádele algo de agua y aceite y listo.

4. Patatas

Las patatas son uno de los alimentos más versátiles.De un guiso, hervidas, al vapor… Con ella puedes hacer la base para una mayonesa vegetal, ya que aporta espesor y cuerpo con menos aceite. También la puedes machacar y mezclar con otras verduras y hacer una tosta con ello. Puedes añadirla a una ensaladilla, aprovechar y hacer unas hamburguesas veganas con la patata bien machacada como ligante, usarla como guarnición salteándola o dorándola a la sartén.

5. Peladuras en general

Zanahoria, berenjena, calabacín… todas estas pieles son comestibles.

Para aprovecharlas puedes lavarlas bien con un cepillito y bajo el grifo las verduras antes de pelarlas y cortarlas. Después seca muy bien las pieles y hazlas al horno, dejando espacio entre ellas y echando una pizca de sal, y te saldrán unos snacks muy originales.

También con las pieles puedes hacer caldos y bases para caldos y sopas. Si no tienes claro qué hacer con ellas, mételas en un recipiente bien cerrado y al congelador. Cuando tengas un montón, haz un buen caldo con ellas.

 

Deja un comentario