El Parlamento Europeo ha aprobado una serie de cambios en el etiquetado energético de los electrodomésticos. En concreto, la medida que se aprobó el pasado 14 de junio, pretende facilitar la comprensión de los consumidores ante las etiquetas.
En concreto, los eurodiputados han pedido introducir una escala comprendida desde la A a la G en los próximos cinco años que sustituya a las etiquetas actuales A+, A++ y A+++.
Además, también se ha establecido que las etiquetas deben incluir información sobre la clase
de eficiencia energética del modelo del producto, así como de su consumo absoluto de kilovatios por hora (kWh) al año o en un periodo determinado, en un lugar muy visible.
Los eurodiputados abogan también por el establecimiento de una base de datos de producto online accesible para los consumidores, en los que estará disponible la información de forma individual y una interfaz de conformidad, es decir, una plataforma electrónica de apoyo a la labor de vigilancia del mercado por parte de las autoridades.




