Las claves wifi de los routers domésticos son cada vez más largas, o al menos eso es lo que pensamos cada vez que tenemos que conectar nuestros smartphone o tablet a una nueva red que no tenemos ya “fichada” en nuestro dispositivo.
Para evitar ese paso, que a veces se complica si cometemos algún error a la hora de introducir los códigos, existe un procedimiento que nos puede hacer ahorrar tiempo.
Se trata del botón WPS que se encuentra en la mayoría de los routers, pero ¿cómo se utiliza?
Lo único que hay que hacer es, en primer lugar conectarse a la red en cuestión con el dispositivo, ya sea un smartphone, un tablet o un ordenador. A continuación, si el router es compatible, pulsaremos el botón WPS, lo que detectará automáticamente que un dispositivo se quiere conectar a la red. Después, dependiendo de la implementación y configuración del router, será necesario introducir un PIN en una ventana que aparecerá en el dispositivo y que normalmente viene en la pegatina en la que también aparece la contraseña por defecto del router.
En caso de que no aparezca esta petición de PIN, el dispositivo ya estará configurado para conectarse a la red, así de sencillo y sin introducir letras ni números como contraseña. ¿No es fantástico?




